Salón de la Fama de Cubacan


Gerardo Hernández, Héroe de los Cinco Cubanos

Bill Ryan, Canadiense

Desde su celda en la prisión de máxima seguridad en los Estados Unidos, Gerardo diseñó una variedad de regalos. El trabajo de Bill fue hacer que esos regalas se materializaran.

A partir de la liberación de Gerardo de la prisión de Estados Unidos en diciembre 17 del 2014, su trabajo conjunto ha continuado.

La historia de Cubacan presentada por Bill Ryan. 

Para mí, Cubacan tuvo un principio simple. Luego de que conocimos a los Cinco cubanos decidimos hacer algo por sus familias. Muchas personas los apoyó por muchos años. Nosotros simplemente queríamos hacer algo bueno por alguna gente muy buena. Pasó que lo bueno que hicimos fue un bate de béisbol para cada una de las familias.

Esto llevó a una Amistad entre dos personas diferentes. Un vendedor de autos canadiense y un agente y humorista cubano sirviendo dos sentencias de vida consecutivas en una prisión de los Estados Unidos.

Una visita breve con la esposa de Gerardo, Adriana, y una muy breve conversación telefónica entre nosotros fue seguida de varias cartas. Luego de muchas ofertas de ayuda, Gerardo finalmente se convenció de pedir algo. Por coincidencia, se trataba de nuevo de un bate de béisbol, esta vez para su amado equipo Industriales de la Habana que habían recientemente ganado las Series Nacionales de Cuba. Antes de que yo terminara el primer pedido este se dobló. El me pidió un segundo bate para su jugador favorito, Pedro Medina. El hielo se había quebrado oficialmente y se había formado una sociedad. Nosotros no lo sabíamos aún, pero habíamos creado Cubacan.

Desde mi perspectiva esta sociedad tiene un propósito muy simple, “hacer algo bueno por alguna gente muy buena.” Como íbamos a hacer esto evolucionó durante muchos meses y a través de muchas cartas. Tengan en mente que nuestro proceso era simple. Gerardo tendría una idea, yo la fabricaría y la entregaría y por supuesto el recibiría toda la gloria, exactamente como debía ser.

En serio, su habilidad de imaginarse estos proyectos y darme la idea a mí en papel hizo mi trabajo muy fácil. Después de un poco de ir y venir presentaríamos nuestros trabajos a la última autoridad, a nuestro jefe de control de calidad, mi esposa Nora, quien aprobaría nuestros diseños.

Aunque el diseñaba un número de cosas diferentes, los bates son sus favoritos. Hemos honorado a un número de personas de esta forma, como a los equipos ganadores de las Series Nacionales de los pasados seis años.

Temprano el 2012 Gerardo comentó que la gente que había visto los bates quedaba muy impresionada por su calidad. El me preguntó si los bates podían ser usados en un juego de verdad. Yo no sabía, en ese momento, pero él ya estaba haciendo arreglos para permitir que fueran usados en las Series Nacionales. El próximo paso fue descubrir fue cómo hacer un bate competitivo, en lugar de un bate simplemente bonito.

Gerardo trabajó con sus contactos para obtener las especificaciones técnicas. Yo contacté un fabricante de bates locales, quien me ayudó con los puntos más delicados del proceso de fabricación de bates. El resultado fue el primer envío de bates, en un contenedor, el primero de septiembre del 2012. Debido a las circunstancias, muy lejos de nuestro control, los bates no llegaron al equipo hasta tarde en noviembre.

Por supuesto que hemos experimentado dolores de crecimiento y algunos ajustes. Pero los jugadores estuvieron siempre muy felices con el resultado final.

En el proceso de meternos en el “negocio de los bates” necesitamos un par de cosas. Una fue un nombre, la otra fue un logo. Hay un poco de disputa entre Gerardo y yo respecto a quien inventó el nombre. Gerardo dice que el nombre lo inventó él el día que recibió una carta mía que contenía un número de sugerencias de nombres, incluyendo “Cubacan.” Gerardo jura que él pensó ese nombre antes de abrir la carta. Claro, él es el “jefe” así que quien puede argumentarle nada.

El logo es una historia diferente pues es enteramente de su creación. Gerardo combinó ambos temas, Canadá (parte de arriba) y Cuba (parte de abajo). Lo que la gente ve en el logo depende de donde son. Un canadiense ve la hoja de arce, mientras que un cubano ve el mapa de Cuba.

Mi contribución al diseño del logo consiste en un punto, estratégicamente colocado por debajo de Cuba, justo al este (o derecha) de la Isla de la Juventud. En realidad, este ‘punto’ representa la pequeña isla turística de Cayo Largo, donde Nora y yo nos hicimos de nuestros más cercanos amigos.

Tenemos ahora un bate, un logo y un nombre. El próximo trabajo fue llevar los bates a Cuba. Luego del primer envío comenzamos a buscar mensajeros. Nuestro primer “Mensajero oficial de Cubacan” fue una buena amiga de Gerardo, Heather Laurie, que visitó Cuba en noviembre y aceptó llevar un par de bates para el equipo. Tuvimos varios viajeros actuando como mensajeros también. Nuestro mayor apoyo vino de la gente de la Embajada de Cuba en Ottawa.

En diciembre 2014, hicimos un viaje anual a Cuba. Incluimos en nuestro equipaje 8 bates más para Industriales. Presenciamos uno de los juegos y fuimos recompensados con un “grand slam home run” hecho con uno de nuestros bates. Lo hizo Rudy Reyes, tercera base, mientras Gerardo estaba en el teléfono hablando con Adriana. Sólo Gerardo podría saber el momento exacto para llamar y poder así ser parte de tal ocasión histórica.

Mientras hablábamos con Lázaro Vargas, el director del equipo, el preguntaba si podíamos fabricar los bates más visibles. Gerardo temía hacer el logo muy dominante y por ello le agregó al diseño dos bandas de alambre de púas. Por supuesto que esto no sólo los hace más visibles, simboliza también donde se originó la idea misma de los bates.

El béisbol se mantendrá la idea clave de Cubacan, pero es sólo el principio. Hemos completado una campaña de recaudación de fondos, por ejemplo, para La Colmenita, un grupo de niños internacionalmente conocido que visitó Canadá y que sufrió allí un robo durante su gira. Pudimos reemplazar algo del dinero que les fue robado.

Nuestro diseño de bates ha evolucionado con los años. Nuestro diseño principal para bates incluye las siguientes calcomanías.

Desde el regreso a casa en diciembre 17 del 2014, Gerardo ha estado ocupado ajustándose a su nueva vida en libertad, que incluye la llegada de su hija Gema en enero 6 del 2015. A pesar de todas las demandas en su tiempo, Cubacan continúa siendo una importante parte de la vida de Gerardo.

Para Nora y para mí sólo unos pocos capítulos del libro “Cubacan” están escritos, nos consideramos afortunados de ser parte de este proyecto. Más importante, tenemos la esperanza de que muchos más capítulos han de ser escritos en este libro que es Cubacan.

Bill y Nora