Vendedor de autos retirado fabrica bates de béisbol para Cuba


Autor: Andrew Duffy

Enlace: https://ottawacitizen.com/news/local-news/retired-car-salesman-turning-out-baseball-bats-for-cuba

Publicado en septiembre 10, 2020 en Ottawa Citizen

Translado por Nora Fernandez

Desde su taller de trabajo en el sótano de su casa, en el valle del rio Ottawa, tiene el taller de trabajo el vendedor de autos de 66 años (retirado) Bill Ryan. Allí fabrica bates de béisbol artesanales de madera de arce, de gran calidad, para las ligas cubanas.

Un vendedor de autos retirado en el valle del río Ottawa fabrica a mano cientos de bates cada año para los jugadores cubanos de béisbol, parte de un esfuerzo de una década para asistir a la isla nación empobrecida.

Bill Ryan, 66, gasta entre 10 y 11 horas diarias, cada día, en su taller de fabricación en el sótano de su casa, fabricando los famosos bates “Cubacan.”

Este año Bill quiere enviar 600 bates a Cuba que está a punto de comenzar sus series nacionales de béisbol, cada uno con un costo de $50- a Cuba. Los bates de calidad profesional son difíciles de encontrar y su costo es prohibitivamente alto en Cuba, sujeta a un estricto embargo por los Estados Unidos.

La única forma en que puedo hacer esto es si hago todos los pasos yo mismo,” dice Ryan, quien vive en una calle rural al sur de Carleton Place, cerca de Franktown.

Ryan usa su propia sierra para cortar los prismas de madera a partir de los que fabrica sus bates de béisbol. Los prismas -bloques rectangulares de 36 pulgadas de largo por 3 de ancho – secados en un horno seco por tres meses para reducir su humedad y peso.

Cada bate requiere cerca de dos horas de trabajo. Ryan usa un torno para darles forma, luego los lija en tres diferentes formas antes de aplicarles dos capas de pintura, decoraciones y dos capas de barniz.

Ryan mantiene registros cuidadosos, sabe que ha fabricado 2 967 bates desde que comenzó su afición hace una década. Casi todos los bates están hoy en Cuba.

“Cuando hice el primer bate no tenía intención de hacer un segundo bate o un tercer bate: de alguna forma esta intención se construyó a si misma,” dice.

Como muchos canadienses, Ryan conoció Cuba como un turista en busca de sol.

Se involucró más profundamente en el país inocentemente cuando decidió diseñar algunos bates como regalos para sus amigos cubanos. Una vida trabajando la madera hizo posible que construyera bates como trofeos, más una decoración que una pieza de equipo de uso en el béisbol.

En Cuba, fanática por el béisbol, los bates llamaron la atención y le pidieron que hiciera más, incluso bates que sirvieran en los juegos de pelota. Los bates de arce pronto crecieron en popularidad entre los jugadores cubanos.

Le pidieron que hiciera bates como regalo para cada uno de los Cinco cubanos -cinco oficiales de inteligencia arrestados por las autoridades de los Estados Unidos en septiembre de 1988. “Los Cinco” pasaron más de una década en las prisiones de los Estados Unidos luego de ser condenados por espiar. Cuba siempre mantuvo que ellos estaban en Florida Sur monitoreando extremistas exiliados involucrados en una ola de atendados terroristas con bombas en La Habana.

Todos los hombres fueron liberados para el 2014 y bienvenidos en Cuba como héroes. Ryan conoció y entabló Amistad con uno de ellos, Gerardo Hernández, y juntos lanzaron la organización de base Cubacan, dedicada a mejorar las condiciones de vida de cubanos comunes y corrientes.

Cubacan ha enviado equipos y materiales para mejorar la fabricación de bates en Cuba. El año pasado la organización entregó más de dos toneladas de equipos de deportes a la isla.

Este año, Ryan quiere enviar 600 bates hechos a mano a los 16 equipos que compiten en la Series Nacionales de Béisbol de Cuba, trampolín fundamental para los Juegos Olímpicos de los mejores jugadores del país, comienzan la próxima semana (en septiembre 12).

Cuba está luchando para equipar sus equipos de béisbol debido a las sanciones económicas y a nuevas restricciones impuestas por el presidente de los Estados Unidos Donald Trump. Durante los pasados cuatro años, Trump ha vuelto atrás el deshielo de las relaciones entre EEUU y Cuba orquestado por su predecesor, Barack Obama, y ha endurecido las sanciones que han venido ahogando la economía cubana por 60 años.

Ryan explica que los esfuerzos de los EEUU por dañar Cuba han incluso llegado al valle del rio Ottawa. A principios de este año, dice, bajo presión del Departamento del Tesoro de los EEUU, GoFundMe les cerró la cuenta de recaudación de fondos creada para enviar equipos de deportes a Cuba desde Canadá.

La Red Canadiense por Cuba (CNC) encabeza ahora el esfuerzo para recaudar $30,000 y enviar los bates Cubacan a Cuba.

Ryan aún viaja a Cuba una vez al año con su esposa, Nora. Es “increíblemente satisfactorio,” dice, ver un jugador batear un jonrón con uno de sus bates, pero ver uno de sus bates quebrarse lo hace todavía estremecerse.

Hace dos años, Ryan recibió la Medalla de la Amistad del gobierno cubano, que la han recibido personas como el cantante Harry Belafonte y el actor Danny Glover.

Más de un millón de canadienses visitan Cuba cada año,” explica, “por lo que estamos tratando de sugerir a algunas de esas personas que envíen un bate, ofrezcan una donación, que entreguen algo devuelta a Cuba.”

Toda persona interesada en donar al programa de bates Cubacan, conocido como Cubacan6060, puede ir al sitio en la red de CNC o enviar un mensaje electrónico a cubacanbats@gmail.com.